Porque la senda desde la inquietud a la confianza viene marcada por la reflexión

miércoles, 13 de abril de 2011

Crucifijos en las aulas II

Hoy me inquietan los crucifijos en las aulas. [2ºparte]

Siguiendo en la reflexión de este tema, pienso que si en algunas clases y pasillos de colegios encontráramos fotos de Mahatma Gandhi o de Nelson Mandela seguro que muchos padres sentirían alegría de que sus hijos conociesen a tales personajes que tanto han luchado por la paz y la igualdad de derechos. En cambio, quizá algunos de esos mismos padres, ponen el grito en el cielo cuando se pone un crucifijo o una imagen de Jesús que es el ejemplo supremo de entrega por los demás.

Sinceramente, considero que conocer a Jesús es positivo para el crecimiento en valores del niño independientemente de su ideología, aunque hasta musulmanes y judíos tienen un trato bastante especial y cariñoso hacia su figura.

No obstante no podemos olvidar que la representación de los iconos es muy importante, y no deberíamos colocar ciertos crucifijos sangrantes y desfigurados en las aulas, especialmente en las de los más pequeños, pues más bien producen un efecto contrario al deseado.

<-- Adaptemos los crucifijos según edades -->

Como conclusión, me aventuraría a decir que mientas hubiera un único niño en el aula que entienda quién es el que está representado en esa figura y quiera hablar de él a sus compañeros debería ser posible que toda la clase pudiese gozar y aprender de la presencia de un crucifijo. Y si no hay nadie en la clase que lo conozca, entonces que lo quiten, porque un crucifijo debe servir para mucho más que para ocupar el hueco vacío de la pared.